Gracias, Jesús, Gracias

Gracias, Jesús, Gracias

Porque sin haberlo merecido
de ti la vida he recibido,
gracias.

Porque cuando no era productivo
Tú me mantuviste vivo,
gracias.

Porque nunca cesa tu generosidad,
a pesar de mi infidelidad,
gracias.

Porque en mi corazón sigues sembrando
y a la libertad me vas llevando,
gracias.

Porque cuando la vida me confronta
tu dulce mano me conforta,
gracias.

Porque tu amor por mí es profundo
y nada se le compara en el mundo,
gracias.

Porque para ser tu discípulo me convocas
y mi ardiente respuesta provocas,
gracias.

Porque si de ti me alejo, me retienes
y me atrapas con tus bienes,
gracias.

Y por si en el futuro se me olvida
agradecerte por la vida,
gracias.

Gracias, mi Señor, gracias.

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